Alterfin quiere contribuir a la dignidad humana en los países en desarrollo a través de la promoción de actividades económicas tanto individuales como colectivas, emprendidas por la población local y que contribuyen al desarrollo durable.
Para esto, el auto-empleo y la pequeña y micro-empresa forman instrumentos esenciales. Para los pequeños empresarios y agricultores, el acceso a los medios de producción es de importancia primordial. Este acceso es posibilitado en gran medida por los servicios financieros ofrecidos por las instituciones de carácter local, durable y transparente.
Problemática
Microfinanzas
Origen de Alterfin
Nuestra misión
Problemática
Casi 3 mil millones de personas - esencialmente en el Sur - sobreviven con un ingreso diario de menos que dos euros. Muchos intentan de salir de la pobreza por sus propias fuerzas, iniciando pequeñas actividades de producción o de comercio con espíritu creador, principalmente en la economía informal.
Es raro que estos pequeños comerciantes tengan acceso a crédito, faltando así de uno de los instrumentos más importantes para poder mejorar su situación. Como todas las empresas, necesitan capital para poder invertir y crecer más. Las instituciones financieras clásicas de su país no les otorgan préstamos ya que los consideran como insolventes.
Además, ciertas instituciones locales no se encuentran en la posibilidad de conceder muchos créditos, por la simple razón de que ellas mismas faltan de recursos. O peor, simplemente no hay instituciones financieras en el lugar.
Microfinanzas
Las instituciones microfinancieras son las que dan crédito (tanto literalmente que en el sentido figurado) a los pobres a través de pequeños (micro) créditos con un valor de entre 50 y 500 euros. Con este capital, los pequeños comerciantes y agricultores pueden iniciar sus actividades o extenderlas aún más.
Además del acceso a crédito, también existe la necesidad de otros servicios financieros como el seguro, el depósito seguro de capitales, el ahorro y la transferencia de sumas de dinero de un lugar a otro o de una persona a otra. El microfinanciamiento tiene la ambición de desarrollar un sector financiero que sea abierto para los pobres.
Origen de Alterfin
Uno de los mayores desafíos para las instituciones microfinancieras consiste en la recolección de suficientes recursos para poder otorgar crédito a todos sus miembros o clientes. Por eso, ciertas organizaciones intentan movilizar capital en el Norte a fin de invertirlo en las instituciones de microcrédito en el Sur. Alterfin es una de estas organizaciones.
En su papel de financiador alternativo, Alterfin invierte en vez de hacer donaciones. Mientras que antes el término de desarrollo estaba totalmente relacionado con la idea de beneficencia y el acto de hacer donativos, a comienzos de los años noventa las organizaciones no-gubernamentales se fueron en búsqueda de nuevos métodos para dar un carácter más durable a la cooperación al desarrollo.
En el caso de proyectos de educación o de salud por ejemplo, a veces los donativos forman la única solución. Para los proyectos financieros al contrario, las donaciones no siempre tienen los efectos deseados. Cuando una organización de orientación económica acepta donaciones, existe el riesgo de que entre en una posición de dependencia de la ayuda externa. Además, los donativos dirigidos a iniciativas económicas pueden tener un efecto negativo en el funcionamiento del mercado: los otros empresarios o campesinos (que están fuera del círculo de donaciones) se encontrarán en una posición aún más marginada dentro de la sociedad del mercado. Encima, por organizar el financiamiento de una manera conforme al mercado, se llega a movilizar muchos más recursos en comparación con las subvenciones que solamente existen en medida limitada.
La sociedad cooperativa Alterfin fue creada en 1994 y constituye una plataforma de cooperación entre las organizaciones Norte-Sur (entre otras 11.11.11, Oxfam Solidaridad & Tiendas del Mundo, Islas de la Paz, FOS, SOS Faim) y los bancos (Triodos y Fortis). Entretanto, otras organizaciones sociales (por ejemplo Netwerk Vlaanderen, Réseau Financement Alternatif), algunas empresas y más que mil personas particulares ya se hicieron socios de Alterfin.
Nuestra misión
Alterfin quiere contribuir a la construcción de una red financiera en el Sur que sea accesible a los grupos pobres y marginados de la sociedad. De acuerdo con las circunstancias otorgamos préstamos, salimos garantes por préstamos o participamos temporalmente en acciones en instituciones microfinancieras. A su turno, esas instituciones organizan servicios de ahorro y de crédito para más que diez mil pequeños emprendedores y agricultores en África, Asia y América Latina. Además, Alterfin proporciona financiamiento a las organizaciones de productores que distribuyen sus productos agrícolas a través del circuito del comercio justo.
Nuestro punto de vista a propósito de la pobreza y del desarrollo en el Sur se vincula con una visión en una administración diferente (ética) del capital en el Norte. En los países del Norte, Alterfin quiere recolectar fondos de una manera innovadora. Por esta razón, Alterfin no le pide de hacer un donativo para el Sur, sino que queremos incitarle a reflexionar sobre vías alternativas para gestionar e invertir su dinero, al mismo tiempo contribuyendo al aumento de posibilidades para la gente del Sur. Alterfin concretiza este camino alternativo promoviendo algunos productos éticos de ahorro y de inversión.
Alterfin quiere establecer una relación entre la gente del Norte con ganas de invertir su dinero de manera responsable (en el sentido social), y las organizaciones en el Sur que conceden crédito a los empresarios y a los agricultores, para que este crédito les sirva para construir un futuro mejor.